El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
¿Costará tanto mirar atrás?.
¿Vernos a los ojos y admitir que nos equivocamos...?
Corona de humo en el monte lejano.
Y humo contra el piso,
detenido,
en suspenso,
los amaneceres muy fríos.
Se dicen los discursos
y una nube de vapor sale de la boca del hablante,
no se disipa,
a todos intenta confundirnos.
Envolvernos,
enredarnos en su niebla,
devolvernos a la sombra.
Y seguiremos hablando,
discurriendo,
parlamentando.
Cada siglo que nos falta
Cada giro que de el mundo.
Nunca escuchando,
rara vez haciendo
Investigando nuevas formas más sutiles del engaño.
Prometiendo,
y estafando,
y prometiendo
Emponchando de piel de oveja
a nuestra ambición de luna llena.
Gobernando con anuncios vacíos,
publicitando incoherencias,
reemplazando cariño por afán de lucro,
preocupación por interés.
Incendiando la esencia misma de la vida,
tal parece,
hasta que todo y todo el mundo
se conviertan en humo
Emponchar: Colocar un poncho. Arropar.