Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Humos de invierno
Del deseo, que no sacia,
solo tengo el hambre justa,
un invierno -verbigracia-
crucigrama de vetusta
humareda suspicacia.
Nada son los vagos tiempos
regalando algún recuerdo;
la memoria de los humos
se evapora hacia el invierno.
Llena está la primavera
de poderes sin destino;
todo el canto de la cera
se derrite en el camino.
Por ocaso y por lejano
ya se fue del sueño el fleco...
Quizá quede más cercano
si el deseo fuera el eco.
Qué exacto cuando se oculta
siempre visto al fin supremo;
no hace daño, aunque disgusta,
ver pasar humos de invierno.
Y en esa bruma de hueso
que el polvo lo construyó,
los dientes de laberinto
el humo llevan impreso,
con partes que ahora pinto
y otra que me pintó.
Todo para ser olvido,
nada para ser igual;
las cruces que han podido
son de muerte, tu moral.
Del deseo, que no sacia,
solo tengo el hambre justa,
un invierno -verbigracia-
crucigrama de vetusta
humareda suspicacia.
Nada son los vagos tiempos
regalando algún recuerdo;
la memoria de los humos
se evapora hacia el invierno.
Llena está la primavera
de poderes sin destino;
todo el canto de la cera
se derrite en el camino.
Por ocaso y por lejano
ya se fue del sueño el fleco...
Quizá quede más cercano
si el deseo fuera el eco.
Qué exacto cuando se oculta
siempre visto al fin supremo;
no hace daño, aunque disgusta,
ver pasar humos de invierno.
Y en esa bruma de hueso
que el polvo lo construyó,
los dientes de laberinto
el humo llevan impreso,
con partes que ahora pinto
y otra que me pintó.
Todo para ser olvido,
nada para ser igual;
las cruces que han podido
son de muerte, tu moral.