I-Carta a un amigo suicida.
Mil quehaceres, y , ni un solo desliz,
ni una arruga,ni lo más mínimo.
no se caé en lo ambiguo,
nada, todo perfecto.
y,
En un suspiro tu vida se aferra
al hierro de la locura,
que aún queda por oxidar.
Y de óxido se tiñe,
la carcomida mente,
de un naranja corrosivo,
que no te deja oir.
Con cada inhalo de aire,
de tiempo, degrada la grada,
que ausente
espera tu expirar.
Te necesito,como la luna al sol,
que estan casados pero...
que distantes estan,
que distantes estan...
Y la serpiente va inyectando veneno,
y la araña empieza a tejer,
un jersey de lana,
muy ajustado a la piel.
Y la locura se disfraza,
en un eterno carnaval,
de delirios o de niños,
de Wendie o Peter Pan.
Y luego...
Desde tus redes de araña,
que te enreda en tu cuerpo,
que encierra tu poderío,
y tu veneno de serpiente.
Que los filos del cuchillo,
perfilan con decisión.
Como un toro ataca del torero
cuando se le acerca la muerte.
Con el frío del río,
helarte del arte,
del carnicero que corta
sin enterarse....sin
enterarse.
Te hieres, y te huntas,
y te rajas y te bañas
de la bréa de tu sangre,
ansiosa de aire.
Tu poderío, se blanquea,
en nutriente de ciprés
y en primavera con cien
mil calaveras nace una flor.
No la más bonita,
ni la mas coloreada,
pero las abejas van a ella
a absorver su semen.
Volviendose locas se clavan su aguijón.
Te vas, sin despedirte, y yo,
te escribo
con una cínica lágrima,
el ya póstume abrazo de un Adiós.
Carlos Reinhards
Mil quehaceres, y , ni un solo desliz,
ni una arruga,ni lo más mínimo.
no se caé en lo ambiguo,
nada, todo perfecto.
y,
En un suspiro tu vida se aferra
al hierro de la locura,
que aún queda por oxidar.
Y de óxido se tiñe,
la carcomida mente,
de un naranja corrosivo,
que no te deja oir.
Con cada inhalo de aire,
de tiempo, degrada la grada,
que ausente
espera tu expirar.
Te necesito,como la luna al sol,
que estan casados pero...
que distantes estan,
que distantes estan...
Y la serpiente va inyectando veneno,
y la araña empieza a tejer,
un jersey de lana,
muy ajustado a la piel.
Y la locura se disfraza,
en un eterno carnaval,
de delirios o de niños,
de Wendie o Peter Pan.
Y luego...
Desde tus redes de araña,
que te enreda en tu cuerpo,
que encierra tu poderío,
y tu veneno de serpiente.
Que los filos del cuchillo,
perfilan con decisión.
Como un toro ataca del torero
cuando se le acerca la muerte.
Con el frío del río,
helarte del arte,
del carnicero que corta
sin enterarse....sin
enterarse.
Te hieres, y te huntas,
y te rajas y te bañas
de la bréa de tu sangre,
ansiosa de aire.
Tu poderío, se blanquea,
en nutriente de ciprés
y en primavera con cien
mil calaveras nace una flor.
No la más bonita,
ni la mas coloreada,
pero las abejas van a ella
a absorver su semen.
Volviendose locas se clavan su aguijón.
Te vas, sin despedirte, y yo,
te escribo
con una cínica lágrima,
el ya póstume abrazo de un Adiós.
Carlos Reinhards