Iba a decirte esta mañana
que te extraño
como a una ventana en medio de la asfixia,
del asalto - del asfalto,
que te extraño como a una puerta sellada a piedra
y lágrimas
que el viento quiere abrir
a fuerza
de pensarlo.
Pero también,
amor,
que eres tú como un fardo
de horas atoradas
entre la hambrienta boca
de mis manos.
Por eso, amor,
no quiero decir
si-
no
que
sin nosotros dos
ya se marchó otro abril
y comenzó otro mayo...
que te extraño
como a una ventana en medio de la asfixia,
del asalto - del asfalto,
que te extraño como a una puerta sellada a piedra
y lágrimas
que el viento quiere abrir
a fuerza
de pensarlo.
Pero también,
amor,
que eres tú como un fardo
de horas atoradas
entre la hambrienta boca
de mis manos.
Por eso, amor,
no quiero decir
si-
no
que
sin nosotros dos
ya se marchó otro abril
y comenzó otro mayo...