Iban y venían, sobrevolando lassonrisas
e impensables
llovían, sobre la piel arremangada.
Pasado y futuro, del silencioa la luna
anudaban sus gritos
con el vacío de las manos.
Trepando sin fin por los ojos
querían cerrarlos, y ellos
ellos reaccionaban grandes
aferrados al corazón.
Viento creador, torturador y cómplice
acariciaba ruidoso.
Era viejo, molesto y tenaz
pero éramos postes tozudoslos dos
que vencíamos riendo
a él, a cien y a los infinitoshuracanados
que pretendían separar.
Y nos soldábamos los labios.
¡Oíamos flores!
Se armaba el alma.
Se armaba el amor.
e impensables
llovían, sobre la piel arremangada.
Pasado y futuro, del silencioa la luna
anudaban sus gritos
con el vacío de las manos.
Trepando sin fin por los ojos
querían cerrarlos, y ellos
ellos reaccionaban grandes
aferrados al corazón.
Viento creador, torturador y cómplice
acariciaba ruidoso.
Era viejo, molesto y tenaz
pero éramos postes tozudoslos dos
que vencíamos riendo
a él, a cien y a los infinitoshuracanados
que pretendían separar.
Y nos soldábamos los labios.
¡Oíamos flores!
Se armaba el alma.
Se armaba el amor.