Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Y tú de ida por la vida, la dolce vita,
y de vuelta siempre, mi querida Ida.
Porque no es tan dulce, lo sabes,
pero vaya que empalaga cuando descubres
que la vida también se materializa
en palabras
más que en sí misma, ensimismada.
¿Quién renuncia a la miel de los panales
por temor a las abejas
si llegamos a este mundo desde las cenizas
de los dioses y los adioses, los orgasmos?
No hay tierra que no se plante en tu pie
cuando das un paso,
no hay cielo que no se cree cuando
un paso desplantas. Vuelas siempre a ras
de suelo, vigilante y protectora
de lo que engendra y de lo que nace.
Anciana hermosa, poeta centenaria
que acumulas juventudes de leyenda
porque así de bien las recuerdas:
qué piel es la tuya, itinerante,
que en ella escribes el anhelo
de vivir siempre más
para más siempre anhelar escribir.
Niña del tamaño de tus ojos,
ojos del color de tus sueños despiertos:
¡qué bien te queda la vida!
Gracias por haberla inventado,
por inventarla y vivirla.
y de vuelta siempre, mi querida Ida.
Porque no es tan dulce, lo sabes,
pero vaya que empalaga cuando descubres
que la vida también se materializa
en palabras
más que en sí misma, ensimismada.
¿Quién renuncia a la miel de los panales
por temor a las abejas
si llegamos a este mundo desde las cenizas
de los dioses y los adioses, los orgasmos?
No hay tierra que no se plante en tu pie
cuando das un paso,
no hay cielo que no se cree cuando
un paso desplantas. Vuelas siempre a ras
de suelo, vigilante y protectora
de lo que engendra y de lo que nace.
Anciana hermosa, poeta centenaria
que acumulas juventudes de leyenda
porque así de bien las recuerdas:
qué piel es la tuya, itinerante,
que en ella escribes el anhelo
de vivir siempre más
para más siempre anhelar escribir.
Niña del tamaño de tus ojos,
ojos del color de tus sueños despiertos:
¡qué bien te queda la vida!
Gracias por haberla inventado,
por inventarla y vivirla.
13 de julio de 2024
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