Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Si me embarco en tu aliento rociado con humo,
quedaría encallado,
naufragio sigiloso
donde la magia abarca ese choque frontal
de babor y estribor, la pena más oblicua.
Quedaría embobado con las constelaciones,
líneas imaginarias, como las que aquí escribo,
Pero luz, luz, luz, lamo tus rodillas,
hasta borrar el suelo.
Lo tuyo va por fe, lo mío por profundo,
-Profundidad de tiempo solamente-
No me aburro. Por ti no me aburro por ti.
Te libero de culpa, no me cambio de orilla,
¿Te imaginas qué triste debe de ser hacerlo y no encontrarte?
Y sin embargo, darte todo lo que he vivido,
sería levantar una isla sin mar.
Secos labios, remoto paladar, y sucia lengua.
-Este gusto es lo único, lo más justo que tengo,
y puede recrearse ataviado de mente,
de hipérbole, metáfora, o de aliteración,
todas ellas figuras vestidas o desnudas.-
Una cosa te digo, sigo en la travesía,
a través de a través,
solamente por mí me cautivé de ti.
Y suena surrealista saber que las estrellas
se unen y dan forma a tu mirada.
Tú no naciste nunca.
Tú eres quien me observa
desde dentro del verso,
si te fijas bien
sobrevivo,
no emites radiación,
pero está tan oscuro, y no compartes nada...
Amarte es tan difícil como curar a un ciego,
creo que he ganado en claridad,
desde aquí hasta ti,
pero, linda, yo soy de los que pierden y se pierden,
llevo con esa "idea" desde antes de pensarte.
quedaría encallado,
naufragio sigiloso
donde la magia abarca ese choque frontal
de babor y estribor, la pena más oblicua.
Quedaría embobado con las constelaciones,
líneas imaginarias, como las que aquí escribo,
Pero luz, luz, luz, lamo tus rodillas,
hasta borrar el suelo.
Lo tuyo va por fe, lo mío por profundo,
-Profundidad de tiempo solamente-
No me aburro. Por ti no me aburro por ti.
Te libero de culpa, no me cambio de orilla,
¿Te imaginas qué triste debe de ser hacerlo y no encontrarte?
Y sin embargo, darte todo lo que he vivido,
sería levantar una isla sin mar.
Secos labios, remoto paladar, y sucia lengua.
-Este gusto es lo único, lo más justo que tengo,
y puede recrearse ataviado de mente,
de hipérbole, metáfora, o de aliteración,
todas ellas figuras vestidas o desnudas.-
Una cosa te digo, sigo en la travesía,
a través de a través,
solamente por mí me cautivé de ti.
Y suena surrealista saber que las estrellas
se unen y dan forma a tu mirada.
Tú no naciste nunca.
Tú eres quien me observa
desde dentro del verso,
si te fijas bien
sobrevivo,
no emites radiación,
pero está tan oscuro, y no compartes nada...
Amarte es tan difícil como curar a un ciego,
creo que he ganado en claridad,
desde aquí hasta ti,
pero, linda, yo soy de los que pierden y se pierden,
llevo con esa "idea" desde antes de pensarte.