darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el aposento de un día radiante,
de una fecha especial y espacial,
por el instante de una expectativa
de vainilla.
Hoy saludo el momento de una cita
con un final de azúcar,
de besos
yde ansiedad.
Te conocí en el firmamento
de un cielo deleznable
como ese algodón de almíbar
que se deshace en mi paladar.
No recuerdo exactamente esa sonrisa
que ruborizaba mi temor,
esa mirada de entrega parcial
y en tus ojos se dilataban tus pupilas
de canela.
Beberme tu cálida figura,
abrigas mi hambre de frenesí,
de pasión,
de ardor,
de verte con los atavíos
de la dulzura.
El olor de tu cuerpo se disuelve
en ese abrazo perenne e inolvidable,
en el microjardín de un obsequio
y de una declaración fantasiosa.
Te dejas llevar por el río de las endorfinas,
por esas aguas aceleradas,
por esas evocaciones de flores,
poemas
y bombones.
En el éxtasis del amor empiezo separando
con caricias un par de botones.