Legión Salvador Gólgota
Poeta recién llegado
Idilio del Encuentro (pez)
Serenidad, nada ha venido a mí
Desde tu natividad pura.
Oscila desde las confrontaciones
Más sangre entre mis manos sin coagular,
Cementerios de hombres sin lápidas coronados,
Hombres vestidos con hojas y palabras,
Letras abriendo ventanas, tumbadas en el alféizar.
Nada en mí fue paz y será,
Así como los planetas dejan sus cada días
Invoco al Cabrón cada sueño
En consecuencia con mi voluntad
Y se reirá de mí toda la periférica contemporánea.
Soy el anillo de las nupcias
Entre el deseo y la deidad.
Destino del resentimiento,
Visión clara y holgura
De brujos paganos ha de llegar
A mí, mas el azar correspondido
Del más dolido y socavado,
De él, que no pierde el tiempo con su verdad.
En una Odisea sin un capitán no hay derecho
Y mérito al final y a las ceremonias
¡Hay que apiadarse del dolor hasta la lástima!
Sólo así los enemigos dan honor a los exiliados.
En su propia guerra.
Voluntad y Azar.
Legión S. Gólgota
Serenidad, nada ha venido a mí
Desde tu natividad pura.
Oscila desde las confrontaciones
Más sangre entre mis manos sin coagular,
Cementerios de hombres sin lápidas coronados,
Hombres vestidos con hojas y palabras,
Letras abriendo ventanas, tumbadas en el alféizar.
Nada en mí fue paz y será,
Así como los planetas dejan sus cada días
Invoco al Cabrón cada sueño
En consecuencia con mi voluntad
Y se reirá de mí toda la periférica contemporánea.
Soy el anillo de las nupcias
Entre el deseo y la deidad.
Destino del resentimiento,
Visión clara y holgura
De brujos paganos ha de llegar
A mí, mas el azar correspondido
Del más dolido y socavado,
De él, que no pierde el tiempo con su verdad.
En una Odisea sin un capitán no hay derecho
Y mérito al final y a las ceremonias
¡Hay que apiadarse del dolor hasta la lástima!
Sólo así los enemigos dan honor a los exiliados.
En su propia guerra.
Voluntad y Azar.
Legión S. Gólgota