Ignorancia de mi parte
al no darme cuenta de tu amor,
manía estúpida,
de estar siempre pendiente
de mi y de ti no;
en que estaba pensando
cuando terminé con voz,
en Que pensé cuando
decidí, de repente,
salir de tu vida
sin pensar en un
futuro dolor.
Cuanto duele ahora la soledad,
cuanto pesa el dolor
de un adiós
que no se debió dar.
Extraño mucho
esos besos y esas caricias,
pero ya es muy tarde
para pedir un perdón.
No se que decir
en este momento de confesión,
no se me ocurre nada
para justificar mi error,
pero solo me queda decir
que lo único que sabe mi mente
es que aun te quiere
con todo el corazón