Abel de la Vega
Poeta recién llegado
Ignoré
He ignorado primaveras, flores y rosas,
pero cuando creció una flor en mi jardín,
quise sacarla, oponerme a tener color dentro,
a tener suavidad en mis versos.
Forjado muro de actitudes para evitarlas
intencionalmente descuidado mi ser,
efectivo repelente de alegrias,
al final derrumbado de tantas sentidas.
La que creció en mi jardín me hizo dudar,
arrancar quise de raíces profundas,
pero era tanto el desorden,
que conseguí heridas rotundas.
Cuando al fin aposté por sus colores,
me cayó el golpe de la falsía,
vacía por dentro, colorida por fuera,
ya no derrama aquello que quería.
Se consume el tiempo,
y mi esperanza baldía,
suena el lamento,
de la vida mía.
He ignorado primaveras, flores y rosas,
pero cuando creció una flor en mi jardín,
quise sacarla, oponerme a tener color dentro,
a tener suavidad en mis versos.
Forjado muro de actitudes para evitarlas
intencionalmente descuidado mi ser,
efectivo repelente de alegrias,
al final derrumbado de tantas sentidas.
La que creció en mi jardín me hizo dudar,
arrancar quise de raíces profundas,
pero era tanto el desorden,
que conseguí heridas rotundas.
Cuando al fin aposté por sus colores,
me cayó el golpe de la falsía,
vacía por dentro, colorida por fuera,
ya no derrama aquello que quería.
Se consume el tiempo,
y mi esperanza baldía,
suena el lamento,
de la vida mía.