Artémida
Poeta recién llegado
Si puedes caminar en soledad
sin mi ténue luz en el día.
y vagar bajo la luna sin la oscuridad que nos hacía uno,
entonces jamás seré ese mundo que quiero ser para ti.
Te sentí la respiración, el ahogo al no tenerte,
la salvación en la muerte, la risa en la dicha...
Pero hoy todo se vuelve duda...
¡Dios! ¿cómo es posible que no extrañes mis manos?
¡Mis ojos que te miran con un amor inconfesable!
Mis labios que sólo viven al mojar los tuyos,
mi piel que brilla con tu caricia.
¿Cómo es que no añoras lo que soy cuando estoy contigo?
Dime si realmente no darías este momento para vivir lo que somos juntos.
Nunca te bastó la oscuridad de la noche junto a mi pelo,
el día tomado de mi mano no sostuvo más que tus dedos...
¡hubiera querido sostener tu alma!
Y que hoy te veas perdido al no tenerme,
porque no existe lágrima que caiga sobre tu pecho.
Te quiero con los ojos mojados,
con una sonrisa apagada,
entregado al desgano,
quiero el sinsentido en tu vida si no me tienes...
¡Pero qué lejos estás de amarme, amor!
¡Qué lejanía de almas!
¡Qué distancia entre tus ojos y los míos!
Mis ojos observan el mundo en los tuyos,
tus ojos no ven más allá de mis pupilas.
¿Podré resignar este destino contigo?
¿Morirás el día que yo muera?
¿O es que entregaré mi tiempo a un imposible?
Amor mío, sólo mío, nunca de ambos,
si no vives y mueres por mí,
como lo hago yo por ti,
sangrando, mi corazón te dejará desvanecer en tu banalidad incurable
23/01/08... cuando tu ausencia fue mi abismo
sin mi ténue luz en el día.
y vagar bajo la luna sin la oscuridad que nos hacía uno,
entonces jamás seré ese mundo que quiero ser para ti.
Te sentí la respiración, el ahogo al no tenerte,
la salvación en la muerte, la risa en la dicha...
Pero hoy todo se vuelve duda...
¡Dios! ¿cómo es posible que no extrañes mis manos?
¡Mis ojos que te miran con un amor inconfesable!
Mis labios que sólo viven al mojar los tuyos,
mi piel que brilla con tu caricia.
¿Cómo es que no añoras lo que soy cuando estoy contigo?
Dime si realmente no darías este momento para vivir lo que somos juntos.
Nunca te bastó la oscuridad de la noche junto a mi pelo,
el día tomado de mi mano no sostuvo más que tus dedos...
¡hubiera querido sostener tu alma!
Y que hoy te veas perdido al no tenerme,
porque no existe lágrima que caiga sobre tu pecho.
Te quiero con los ojos mojados,
con una sonrisa apagada,
entregado al desgano,
quiero el sinsentido en tu vida si no me tienes...
¡Pero qué lejos estás de amarme, amor!
¡Qué lejanía de almas!
¡Qué distancia entre tus ojos y los míos!
Mis ojos observan el mundo en los tuyos,
tus ojos no ven más allá de mis pupilas.
¿Podré resignar este destino contigo?
¿Morirás el día que yo muera?
¿O es que entregaré mi tiempo a un imposible?
Amor mío, sólo mío, nunca de ambos,
si no vives y mueres por mí,
como lo hago yo por ti,
sangrando, mi corazón te dejará desvanecer en tu banalidad incurable
23/01/08... cuando tu ausencia fue mi abismo