Víctor del Val Poeta recién llegado 31 de Marzo de 2015 #1 La lluvia, sin distingos de vasallos y noblezas, impuso su ley y su sello a todos los hombres del reino... ¡El rey, la mismísima reina, agobiaron las testas al sentirla correr sobre sus reales cuellos...!
La lluvia, sin distingos de vasallos y noblezas, impuso su ley y su sello a todos los hombres del reino... ¡El rey, la mismísima reina, agobiaron las testas al sentirla correr sobre sus reales cuellos...!