isaias lopez hernadez
Poeta recién llegado
Ha pasado tanto tiempo de lo nuestro,
Y tan distinto soy del que te amo,
Que sorprendido estoy por tu recuerdo,
Sintiendo gran nostalgia por tu amor.
Y es que solo ha bastado un corto instante,
Para que mi alma te anhele como antes,
Para que mi ser se vuelque nuevamente a ti,
Como en aquellos días de un lejano abril.
¿No sé si sea esta triste tarde gris?,
¿O el recuerdo de tu alma tan afín?,
O los tenues y débiles vapores,
Que la lluvia emite en mil fulgores.
Quizás sea solo esta triste soledad,
En la que desde tanto tiempo habito,
Y que cubre mi ser con su frialdad,
Arrancándome de a poco el aliento.
No alcanzo a comprender que llave abrió
La oculta caja en la que guarde tu amor,
Y que me trajo el bálsamo de tu bendición
En esta hora lúgubre de extrema decepción.
Y tan distinto soy del que te amo,
Que sorprendido estoy por tu recuerdo,
Sintiendo gran nostalgia por tu amor.
Y es que solo ha bastado un corto instante,
Para que mi alma te anhele como antes,
Para que mi ser se vuelque nuevamente a ti,
Como en aquellos días de un lejano abril.
¿No sé si sea esta triste tarde gris?,
¿O el recuerdo de tu alma tan afín?,
O los tenues y débiles vapores,
Que la lluvia emite en mil fulgores.
Quizás sea solo esta triste soledad,
En la que desde tanto tiempo habito,
Y que cubre mi ser con su frialdad,
Arrancándome de a poco el aliento.
No alcanzo a comprender que llave abrió
La oculta caja en la que guarde tu amor,
Y que me trajo el bálsamo de tu bendición
En esta hora lúgubre de extrema decepción.