Matilde Maisonnave
Poeta que considera el portal su segunda casa
II
…Agonía de un alma suicida…
Atónito… Confundido… Esperando
el acabar de mi destino
cual vela se consumiese
ante el altar de algún maldito santo…
Enciendo mi cigarro… Me consumo… Me apago
Agoniza… Déjame maldita… Dice la voz en mi cabeza
…No oses tocarme… En mi lamento solo espero
estallar… Brillar… Asesinar…
Pateo mi amplificador y estrello
mi guitarra al suelo… Te lo advertí, te dije que no me tocaras
Mi alma se suicida en el frio lamento
de un cañón de 45mm…
Maldita ironía mi alma no se puede suicidar;
ahora su agonía sentada cual niño
en la gradas de un circo se burla…
Si se burla… Por ser inmortal
Cuando se espera la muerte y no llega...uno parece inmortal, la tiniebla se apodera
de la mente y también quiere asesinar, total ya nada que perder, porque la cobardía nos invita
con un cañoncito a destrozarnos la sien y 1,2,3 nunca llega...
A la astuta parca hay que esperar, aunque nos sintamos muertos en vida, sin vida, sólo existir, invisibles
y solitarios.
¡Besos, mariposas y estrellas a tu poema muy doloroso!