Maia
Poeta recién llegado
Estoy tan decidida a hacerte transpirar,
que podría tironearte de los pelos
viéndote sonreír con el placer superfluo
del amor.
Te odio tanto que podría perdonarte,
y como un vaivén de hojas muertas
volver a gritar
que te extraño, te hago mierda.
Que te permito caer entre mis ojos
y que te perfumes con mi pelo.
Mi ceniza humedecida de rocio,
mi delfín electrizado entre las nubes,
metería mi puño en tu boca
para que muerdas.
Te permito que me sangres con saliva,
con aliento a flores muertas,
a sueños desgarrados.
Estoy tan decidida a hacerte transpirar,
que podría meterte bajo el agua
viendo como el aire deja de salir.
que podría tironearte de los pelos
viéndote sonreír con el placer superfluo
del amor.
Te odio tanto que podría perdonarte,
y como un vaivén de hojas muertas
volver a gritar
que te extraño, te hago mierda.
Que te permito caer entre mis ojos
y que te perfumes con mi pelo.
Mi ceniza humedecida de rocio,
mi delfín electrizado entre las nubes,
metería mi puño en tu boca
para que muerdas.
Te permito que me sangres con saliva,
con aliento a flores muertas,
a sueños desgarrados.
Estoy tan decidida a hacerte transpirar,
que podría meterte bajo el agua
viendo como el aire deja de salir.
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