manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Por el rió donde bebo tu agua tibia donde vivo,
un minuto un segundo una vida bebiéndote,
renaciéndome en cada sorbo de tu tiempo,
en algún sabor que me sepa a todas tus imágenes,
el agua pasa en su brecha clara al paso de mis pies,
nazco en cada parte de ti, de tu memoria en algún tiempo,
me he puesto mi traje de buzo dispuesto a atravesar el agua,
a navegar entre tus pies de claridad que arrastran la vida,
a saberme mojado de tu aroma,
empapado de tus ojos que mil veces me han mojado,
atravesándote en un puente de olvido que me turba,
ahogando mis palabras en el vació,
mi reflejo esta en el agua,
mis manos sienten la tibieza de la piel que corre en ellas
escurriéndose de entre mis dedos,
mojo mi cara y mis labios escurriendo tu nombre,
eres todo el viento atrapado en una gota de agua,
tan viva como mil soles en este rió donde bebo,
un árbol esta naciendo a la orilla,
bebe de tus manos, reverdece,
yo al otro lado sentado estoy contemplando la corriente
mientras una hoja navega en el agua hasta perderse.
un minuto un segundo una vida bebiéndote,
renaciéndome en cada sorbo de tu tiempo,
en algún sabor que me sepa a todas tus imágenes,
el agua pasa en su brecha clara al paso de mis pies,
nazco en cada parte de ti, de tu memoria en algún tiempo,
me he puesto mi traje de buzo dispuesto a atravesar el agua,
a navegar entre tus pies de claridad que arrastran la vida,
a saberme mojado de tu aroma,
empapado de tus ojos que mil veces me han mojado,
atravesándote en un puente de olvido que me turba,
ahogando mis palabras en el vació,
mi reflejo esta en el agua,
mis manos sienten la tibieza de la piel que corre en ellas
escurriéndose de entre mis dedos,
mojo mi cara y mis labios escurriendo tu nombre,
eres todo el viento atrapado en una gota de agua,
tan viva como mil soles en este rió donde bebo,
un árbol esta naciendo a la orilla,
bebe de tus manos, reverdece,
yo al otro lado sentado estoy contemplando la corriente
mientras una hoja navega en el agua hasta perderse.