legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi corazón palpita,
¡palpita amada mía!
y mis ojos
con verte se complacen;
y mis labios
pronuncian con porfía
tiernas palabras
que del fondo nacen.
Ya las flores
del jardín florecen,
ya la tarde
de arrebol se pinta;
y en mi pecho
los latidos crecen,
del corazón
que de dolor se agita.
Y sueño en tu jardín
como el clavel
que adorna tu rosal,
y tú la rosa
que esa tierna fragancia
torna en miel
tras el suspiro
de cada mariposa...
¡palpita amada mía!
y mis ojos
con verte se complacen;
y mis labios
pronuncian con porfía
tiernas palabras
que del fondo nacen.
Ya las flores
del jardín florecen,
ya la tarde
de arrebol se pinta;
y en mi pecho
los latidos crecen,
del corazón
que de dolor se agita.
Y sueño en tu jardín
como el clavel
que adorna tu rosal,
y tú la rosa
que esa tierna fragancia
torna en miel
tras el suspiro
de cada mariposa...
Hermsos versos romanticos, dulces de verdad un gustazo leerte.