Cuando ya no te buscaba,
cuando ya no te esperaba,
cuando todo era sumas y restas,
cuando soñar era solamente dormida.
Ahí casi torpe y tímidamente,
pero con la fuerza precisa para abrirse camino
ahí apareciste
otra vez en mi.
Como si nunca te hubieras ido,
como si siempre hubieras estado ahí,
dormida, esperando ser seducida.
Mi corazón se ensanchó,
mi estómago se cerró,
y de repente sentí mariposas
revoloteando dentro de mí.
Mis ojos traslucían tu presencia,
tu voz era mi sonrisa casi continua,
y no dejaba mis labios juntar.
Así, como un día te vi partir,
ya no recuerdo exactamente cuando fue,
hace ya casi una eternidad,
cuando creí,
y muchas veces alegué
con firmeza y desencanto,
que ya no vivías aquí,
que después de tanto ir y venir,
acertar y fracasar,
cansada te irías a otro lugar.
Hoy estás aquí
y aunque vuelvas a partir,
sé que aún existís.
Hoy sé que te puedo volver a sentir,
que vuelvo a vibrar
porque estás dentro de mí!
cuando ya no te esperaba,
cuando todo era sumas y restas,
cuando soñar era solamente dormida.
Ahí casi torpe y tímidamente,
pero con la fuerza precisa para abrirse camino
ahí apareciste
otra vez en mi.
Como si nunca te hubieras ido,
como si siempre hubieras estado ahí,
dormida, esperando ser seducida.
Mi corazón se ensanchó,
mi estómago se cerró,
y de repente sentí mariposas
revoloteando dentro de mí.
Mis ojos traslucían tu presencia,
tu voz era mi sonrisa casi continua,
y no dejaba mis labios juntar.
Así, como un día te vi partir,
ya no recuerdo exactamente cuando fue,
hace ya casi una eternidad,
cuando creí,
y muchas veces alegué
con firmeza y desencanto,
que ya no vivías aquí,
que después de tanto ir y venir,
acertar y fracasar,
cansada te irías a otro lugar.
Hoy estás aquí
y aunque vuelvas a partir,
sé que aún existís.
Hoy sé que te puedo volver a sentir,
que vuelvo a vibrar
porque estás dentro de mí!