Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
Déjame respirar en el embrujo
de un minuto ilusionado,
en el ardor incesante
de un pensamiento falaz.
Siente el deseo creciendo
en un viaje de misterio,
cuando mariposas fugaces
hipnotizan el rostro del peregrino.
Sueña la aurora en los labios,
mi canto te observa en secreto,
el Verbo puede ser insólito alivio,
un ficus de amores que brotan.
Vive las plumas de olvido en tus ojos,
para ser las sombras de un inútil recuerdo,
caen las lágrimas como perlas,
Arcadia en globos de fuego.
El escarabajo es brillante,
el registro alimenta las emociones,
y en la triste mañana,
nadie recuerda mi nombre.
de un minuto ilusionado,
en el ardor incesante
de un pensamiento falaz.
Siente el deseo creciendo
en un viaje de misterio,
cuando mariposas fugaces
hipnotizan el rostro del peregrino.
Sueña la aurora en los labios,
mi canto te observa en secreto,
el Verbo puede ser insólito alivio,
un ficus de amores que brotan.
Vive las plumas de olvido en tus ojos,
para ser las sombras de un inútil recuerdo,
caen las lágrimas como perlas,
Arcadia en globos de fuego.
El escarabajo es brillante,
el registro alimenta las emociones,
y en la triste mañana,
nadie recuerda mi nombre.