roberetazos
Poeta asiduo al portal
Suelo construir ilusiones en el aire,
aquí y allá, donde no mira nadie,
de día y de noche, cuando el insomnio duerme,
cuando camino noctámbulo, como un duende.
Quizá dios pecó de ingenuo, cuando me entregó
el don de escribir para dos y para vos,
para escribir para el amor, para el perdón
con tintas punzantes en áquel corazón.
El viento golpeará tu cabello
en el techo de tus esperanzas, de tu semblanza
casi parecida a la mía, no sólo en la bondad,
sino en un resquicio de sinceridad.
Las ilusiones son tan frágiles, como la inocencia
que en áquel primer libro dejé plasmada
lejos de aquellos restos del reloj,
que sus mismas agujas clavadas dejó.
©Roberto Zarco.
©www.robertozarco.com
aquí y allá, donde no mira nadie,
de día y de noche, cuando el insomnio duerme,
cuando camino noctámbulo, como un duende.
Quizá dios pecó de ingenuo, cuando me entregó
el don de escribir para dos y para vos,
para escribir para el amor, para el perdón
con tintas punzantes en áquel corazón.
El viento golpeará tu cabello
en el techo de tus esperanzas, de tu semblanza
casi parecida a la mía, no sólo en la bondad,
sino en un resquicio de sinceridad.
Las ilusiones son tan frágiles, como la inocencia
que en áquel primer libro dejé plasmada
lejos de aquellos restos del reloj,
que sus mismas agujas clavadas dejó.
©Roberto Zarco.
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