Flor de abril
Exp..
Cuantos viven
unos trescientos,
eso no nos sirven
y fíjate quienes piden comida,
todos juntos a la vez,
déjalos la muerte trae necesidades.
Estan corriendo y llevan su alma,
puede que en la noche amanecieron
y la sístole no quiso detenerse,
porque preocuparse
tarde o temprano
volverán al templo
y allí los atenderá
al que buscan;
¿entonces no son seres?,
cuando te he dicho yo
que los humanos son personas,
fingen toda la no existencia
y terminan allí,
donde los viste primero,
¿y nosotros?,
¿quienes?,
¿de quién hablas?,
¡Basta!,
¡Cúbrete de tierra y quédate tranquilo!,
Son tan solo ilusiones...
Hector Alberto Villarruel.
Muy interesantes lineas nos regalas querido amigo, siempre es un placer envolverse de tus letras, aunque en esta vez un tanto tetricas.
te dejo un abrazo y besos nortiños.