Dan_Z
Poeta recién llegado
Supuse un cielo gris sin nubes,
un beso sin labios, una sonrisa sin boca,
que yace en los retazos de tus lágrimas astrales,
y en las cartas de aire, taciturnas se colocan.
Y fueron ascendiendo en tu lecho de recuerdos,
aquellas ilusiones como efigie de lo eterno,
como luz sin Universo, o mi existencia sin tu esencia
y así paso a paso se extinguía tu aliento.
Fué aquella voz la silueta de tu sombra,
fué esa pirausta que en tu corazón acomodaba,
ilusionando solamente al espectro del vacío,
con esas ilusiones que de memorias ausentaban.
Y de nuevo dibujé aureolas con tus ojos,
en el cielo, en la cúspide de aquel sueño,
en el cementerio de romances en la mustia calle
de mi corazón, donde tus pasos algún día fueron.
Y exploré en lágrimas de fuego por las ilusiones,
el perfume del ocaso que a tus brazos acudía,
como facies del pasado recordado por tus labios,
amantes del silencio que tu ausencia despedían.
un beso sin labios, una sonrisa sin boca,
que yace en los retazos de tus lágrimas astrales,
y en las cartas de aire, taciturnas se colocan.
Y fueron ascendiendo en tu lecho de recuerdos,
aquellas ilusiones como efigie de lo eterno,
como luz sin Universo, o mi existencia sin tu esencia
y así paso a paso se extinguía tu aliento.
Fué aquella voz la silueta de tu sombra,
fué esa pirausta que en tu corazón acomodaba,
ilusionando solamente al espectro del vacío,
con esas ilusiones que de memorias ausentaban.
Y de nuevo dibujé aureolas con tus ojos,
en el cielo, en la cúspide de aquel sueño,
en el cementerio de romances en la mustia calle
de mi corazón, donde tus pasos algún día fueron.
Y exploré en lágrimas de fuego por las ilusiones,
el perfume del ocaso que a tus brazos acudía,
como facies del pasado recordado por tus labios,
amantes del silencio que tu ausencia despedían.