Ahora que no te puedo ignorar
tu imagen se aferra a mí
y me es difícil sacarte de mis pensamientos.
Debería alejarme, me dice la razón,
pero el corazón arde
y la sangre fluye con fuerza
tan sólo con pensarte.
Ya no te puedo sacar de mi mente,
pues para ella
tu eres la alegría
que dulcemente la alimenta.
A pesar de querer sólo pensarte,
e imaginar lo imposible,
sé que lo prudente es el olvido
pues mis deseos, mezclados con tu recuerdo,
son un néctar embriagante
que me aleja del mundo
y me pone a soñar momentos
que están lejos de este cuerpo.
Por ello debería alejarme,
pero estás en lo profundo de mis pensamientos
y me es difícil ignorarte.
tu imagen se aferra a mí
y me es difícil sacarte de mis pensamientos.
Debería alejarme, me dice la razón,
pero el corazón arde
y la sangre fluye con fuerza
tan sólo con pensarte.
Ya no te puedo sacar de mi mente,
pues para ella
tu eres la alegría
que dulcemente la alimenta.
A pesar de querer sólo pensarte,
e imaginar lo imposible,
sé que lo prudente es el olvido
pues mis deseos, mezclados con tu recuerdo,
son un néctar embriagante
que me aleja del mundo
y me pone a soñar momentos
que están lejos de este cuerpo.
Por ello debería alejarme,
pero estás en lo profundo de mis pensamientos
y me es difícil ignorarte.