marquelo
Negrito villero
Hombres y Mujeres
en caída gravitacional de palabras
en medio de un fuego cruzado
de decires de género
dando la espalda llena de cicatrices,
como cordeles de lluvia
donde se pone a secar la pena
y sus guardianes elementales
en cada pétalo de Rosa.
Mariposas entumecidas
por el tufillo enfermizo
de la espera;
bares y panópticos dispuestos
a guardar
el efecto degollado
de la traición
a la altura del cuello
y de los testimonios de sangre
en las herencias de papel.
Flores que aún compiten
con el aire
después de la catástrofe;
amor por debajo de los niveles vitales del andar de la risa.
Payasos en blanco y negro
en cortejo gripal y de llanto
de las narices.
Sombra que hace un beso
en las voces de un ventrilocuo.
Amores deshuasados
para su remate de saldo.
Endecasílabos y alejandrinos
dispuestos como aéreas corbatas
dando una imagen perfecta
en el espejo de los suicidios
de Amor.
Luego
El Amor
te vuelve a esperar
bajo la lluvia.
en caída gravitacional de palabras
en medio de un fuego cruzado
de decires de género
dando la espalda llena de cicatrices,
como cordeles de lluvia
donde se pone a secar la pena
y sus guardianes elementales
en cada pétalo de Rosa.
Mariposas entumecidas
por el tufillo enfermizo
de la espera;
bares y panópticos dispuestos
a guardar
el efecto degollado
de la traición
a la altura del cuello
y de los testimonios de sangre
en las herencias de papel.
Flores que aún compiten
con el aire
después de la catástrofe;
amor por debajo de los niveles vitales del andar de la risa.
Payasos en blanco y negro
en cortejo gripal y de llanto
de las narices.
Sombra que hace un beso
en las voces de un ventrilocuo.
Amores deshuasados
para su remate de saldo.
Endecasílabos y alejandrinos
dispuestos como aéreas corbatas
dando una imagen perfecta
en el espejo de los suicidios
de Amor.
Luego
El Amor
te vuelve a esperar
bajo la lluvia.