JOSECARBONELARRIBASPLATA
Poeta recién llegado
Imagino tu corazón en el silencio de la noche,
asi como escuchar tu respirar distante,
la noche reina con su paz,
en la esperanza de que mañana sea otro día.
El reflejo de las estrellas en el agua quieta,
me hacen recordar que un corazón existe,
tan duro pero indomable,
tan efusivo pero evasivo a la vez.
Quiero esperar cuando raye el alba,
cuando un nuevo amanecer me de noticias tuyas,
en la novedad de verte nuevamente,
guardando quizás silencio.
Imagino guardar tu mirada en el rincón de mi corazón,
imagino llenarme de tí y tu mirada,
imagino irme a la luna con tan solo una sonrisa tuya,
imaginándote simplemente te imagino.
El rayo de la amabilidad enaltece el momento,
la efimeridad de la poesía desaparece,
mis versos se materializan en cortas palabras,
pero cargadas de imaginación por tí.
Corazón tormentoso e indomable,
secreto de la forma de tu ser,
incita el anochecer al suspiro de la imaginación,
la mera imaginación por tí invadiendo mi sueño.
Imagino una tarde que nunca será gris,
porque encuentro la antirutina,
el origen de un honorable y deseable sentir,
imaginándote simplemente te imagino.
José Carbonel Arribasplata. Lima - Perú 07 de Noviembre del 2012 00:15 horas
asi como escuchar tu respirar distante,
la noche reina con su paz,
en la esperanza de que mañana sea otro día.
El reflejo de las estrellas en el agua quieta,
me hacen recordar que un corazón existe,
tan duro pero indomable,
tan efusivo pero evasivo a la vez.
Quiero esperar cuando raye el alba,
cuando un nuevo amanecer me de noticias tuyas,
en la novedad de verte nuevamente,
guardando quizás silencio.
Imagino guardar tu mirada en el rincón de mi corazón,
imagino llenarme de tí y tu mirada,
imagino irme a la luna con tan solo una sonrisa tuya,
imaginándote simplemente te imagino.
El rayo de la amabilidad enaltece el momento,
la efimeridad de la poesía desaparece,
mis versos se materializan en cortas palabras,
pero cargadas de imaginación por tí.
Corazón tormentoso e indomable,
secreto de la forma de tu ser,
incita el anochecer al suspiro de la imaginación,
la mera imaginación por tí invadiendo mi sueño.
Imagino una tarde que nunca será gris,
porque encuentro la antirutina,
el origen de un honorable y deseable sentir,
imaginándote simplemente te imagino.
José Carbonel Arribasplata. Lima - Perú 07 de Noviembre del 2012 00:15 horas