Cesar Amaya
Poeta recién llegado
Seamos como el tiempo, él no retrocede un solo segundo para arrepentirse, sino que avanza sin disipar su fuerza, tampoco se estanca, sino que sigue adelante forjando su camino y dejando su huella imponente en tu vida y la mía, a la verdad son más nuestras quejas sobre él, pero, ¿por qué no intentar girar con las manecillas del reloj que marca su compás?, aunque sepamos que un día el cansancio de nuestro cuerpo mortal no soportará más su desprecio y él continuará vivo, mas nosotros no seremos sino polvo que el tiempo despreció.
Última edición por un moderador: