harold perez
Poeta recién llegado
Anoche hallé un edén
En el edén hallé una flor
En la flor hallé desdén
En tu desdén hallé el amor
Ancohe, también, hallé un cordón
Atada a el estabas tú
Corcoveaba; lo hacías tú
Y tu clavícula también
Los dedos en el mantel
Tu cara, como un betún,
Te ibas, y yo también
Para donde no sé yo
Y pues anoche, que yo te hallé
Compungida como una flor
el edén se me cayó,
el desdén me enamoró
el cordón me apricionó
a tu clavícula de tul
Y la amé (y la besé)
Y la convertí en una flor,
en un poema, en el alcohol
en el que nada un vacuo perdón.
Pom!.
En el edén hallé una flor
En la flor hallé desdén
En tu desdén hallé el amor
Ancohe, también, hallé un cordón
Atada a el estabas tú
Corcoveaba; lo hacías tú
Y tu clavícula también
Los dedos en el mantel
Tu cara, como un betún,
Te ibas, y yo también
Para donde no sé yo
Y pues anoche, que yo te hallé
Compungida como una flor
el edén se me cayó,
el desdén me enamoró
el cordón me apricionó
a tu clavícula de tul
Y la amé (y la besé)
Y la convertí en una flor,
en un poema, en el alcohol
en el que nada un vacuo perdón.
Pom!.