Albertojjs
Poeta fiel al portal
Tengo bajo la cabeza
una columna que descarga su rebeldía
contra la rigidez extrema
al igual que el asfalto
luciendo sus arrugas y sus baches,
el mar que desata su furia con las olas,
el cielo que durante el día
rompe con el arcoiris su rutinaria estética;
como un trozo de madera convirtiéndose en hoz,
el semicírculo serpentino en la acogedora tierra.
Mis rodillas son piedras erosionadas
por el paso del tiempo
y del agua,
óxido de visagras,
el desgaste óseo en piernas de anfibio.
Es por eso que acudo al nido
de bacterias y enfermedades,
reino de curanderos profesionales
que a los virus y tumores domestican.
Expongo mi cuerpo a las caricias
pertinentes e invisibles de los rayos X,
y acuesto mis dudas en una cama sombría,
donde el tiempo pasa al son de unas manecillas perezosas
y una música acaricia mi desesperación.
Mis alas lloran el desuso,
y sólo espero volver al ritmo del viento,
saciar la inquietud de mi espíritu adolescente;
dejar mis huellas en el agua
y retomar el vuelo en la tierra.
una columna que descarga su rebeldía
contra la rigidez extrema
al igual que el asfalto
luciendo sus arrugas y sus baches,
el mar que desata su furia con las olas,
el cielo que durante el día
rompe con el arcoiris su rutinaria estética;
como un trozo de madera convirtiéndose en hoz,
el semicírculo serpentino en la acogedora tierra.
Mis rodillas son piedras erosionadas
por el paso del tiempo
y del agua,
óxido de visagras,
el desgaste óseo en piernas de anfibio.
Es por eso que acudo al nido
de bacterias y enfermedades,
reino de curanderos profesionales
que a los virus y tumores domestican.
Expongo mi cuerpo a las caricias
pertinentes e invisibles de los rayos X,
y acuesto mis dudas en una cama sombría,
donde el tiempo pasa al son de unas manecillas perezosas
y una música acaricia mi desesperación.
Mis alas lloran el desuso,
y sólo espero volver al ritmo del viento,
saciar la inquietud de mi espíritu adolescente;
dejar mis huellas en el agua
y retomar el vuelo en la tierra.
Última edición: