SCyL
Poeta recién llegado
No es tan cierto aquello que te amo,
a veces creo que solo me gustas,
sin embargo
y a pesar de tu belleza imposible
de tus pechos espléndidos
y de tus piernas contorneadas,
no he tenido jamás
un sueño erótico contigo.
Pero es extraño ¿no crees?
tú tan maravillosamente deseable
y yo tan exageradamente pervertido
y ni un solo pedacito de tu piel
expuesta a la libertad de sus prendas
en los terruños
de mis ensueños demenciales.
Pocas noches atrás
intenté imaginarme
tu delicioso cuerpo bañado
en tu probable desnudez
y créeme cuando te digo
que no pude hacerlo,
intenté dibujar tus perturbadores senos
e incursionar en tus tibios
meandros y cavidades más ocultas
pero todo fue inútil, no pude.
Y aunque jamás pude
humedecer mis sábanas
con tus recuerdos inventados
ni quitarme el susto
de una absurda impotencia
frente a tu cuerpo escurridizo,
estoy feliz de imaginarme
lo enojada, furiosa y molesta que estas,
ya que es cuando más me gustas
y cuando mejor luce
tu belleza evangélica.
a veces creo que solo me gustas,
sin embargo
y a pesar de tu belleza imposible
de tus pechos espléndidos
y de tus piernas contorneadas,
no he tenido jamás
un sueño erótico contigo.
De seguro te enoja enterarte de esto
no porque no pertenezcas
a mi lista de fantasías sexuales
sino por hablar de estas cosas
tan sucias y endemoniadas.
(¡Lo siento!)
no porque no pertenezcas
a mi lista de fantasías sexuales
sino por hablar de estas cosas
tan sucias y endemoniadas.
(¡Lo siento!)
Pero es extraño ¿no crees?
tú tan maravillosamente deseable
y yo tan exageradamente pervertido
y ni un solo pedacito de tu piel
expuesta a la libertad de sus prendas
en los terruños
de mis ensueños demenciales.
No te molestes conmigo, por favor
yo sé cuanto detestas buscar respuesta alguna
a tan peliagudo tema
y que te encuentras iracunda
de saberte en esta situación indecente.
(¡mil perdones, reina!)
yo sé cuanto detestas buscar respuesta alguna
a tan peliagudo tema
y que te encuentras iracunda
de saberte en esta situación indecente.
(¡mil perdones, reina!)
Pocas noches atrás
intenté imaginarme
tu delicioso cuerpo bañado
en tu probable desnudez
y créeme cuando te digo
que no pude hacerlo,
intenté dibujar tus perturbadores senos
e incursionar en tus tibios
meandros y cavidades más ocultas
pero todo fue inútil, no pude.
Estas frunciendo el ceño ¿no es cierto?
Sí, estas ofuscadísima
puedo ver la desazón en tus pupilas
y ahora te llevas el cabello
tras las orejas
y respiras entrañablemente,
bajas la mirada
arrugas un poquito la nariz
y ahora me miras de nuevo.
(de veras
disculpa mi impertinencia)
Sí, estas ofuscadísima
puedo ver la desazón en tus pupilas
y ahora te llevas el cabello
tras las orejas
y respiras entrañablemente,
bajas la mirada
arrugas un poquito la nariz
y ahora me miras de nuevo.
(de veras
disculpa mi impertinencia)
Y aunque jamás pude
humedecer mis sábanas
con tus recuerdos inventados
ni quitarme el susto
de una absurda impotencia
frente a tu cuerpo escurridizo,
estoy feliz de imaginarme
lo enojada, furiosa y molesta que estas,
ya que es cuando más me gustas
y cuando mejor luce
tu belleza evangélica.
(H.R.C)
PS.: Cualquier comentario, crítica, insulto, mentada de madre o demás injurias acerca de lo publicado, así como la remotísima posibilidad de encontrarse interesados en leer diversos escritos tan infames como este, remito al lector o lectora a http://sorboscolillasyletras.blogspot.com/