versos rotos
La poesía es el cristal a través del que miro.
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Imposible amor
Adornas mis silencios con collares de besos,
enciendes mis rescoldos al calor de tus pechos;
rumor suave, tu respiración sobre mi hombro
resulta un riachuelo saciando mis labios presos.
Labor de tus tersas manos, trochan los repechos
de mis añosos huesos con inocente asombro.
Mirarme en tus ojos, como sentarse en el porche
de la vida y dejar que caiga lenta la tarde,
sin más pretensión que bañarme en tu mirada.
dejar que tu sensual risa sea la que encorche
las gastadas redes de mi nave, que se guarde
el mapa secreto del tesoro en tu almohada.
Habrá otros sueños, y nombrarás otras aves,
saldrás a otros caminos a dibujar paisajes
en lienzos a imprimar: ¡colorearas su blanco!
y yo, vieja gaviota, extenderé mi voz grave
de poemas muertos sin sacar del equipaje,
y te veré ir, desde el porche, sentado en el banco
Imposible amor
Adornas mis silencios con collares de besos,
enciendes mis rescoldos al calor de tus pechos;
rumor suave, tu respiración sobre mi hombro
resulta un riachuelo saciando mis labios presos.
Labor de tus tersas manos, trochan los repechos
de mis añosos huesos con inocente asombro.
Mirarme en tus ojos, como sentarse en el porche
de la vida y dejar que caiga lenta la tarde,
sin más pretensión que bañarme en tu mirada.
dejar que tu sensual risa sea la que encorche
las gastadas redes de mi nave, que se guarde
el mapa secreto del tesoro en tu almohada.
Habrá otros sueños, y nombrarás otras aves,
saldrás a otros caminos a dibujar paisajes
en lienzos a imprimar: ¡colorearas su blanco!
y yo, vieja gaviota, extenderé mi voz grave
de poemas muertos sin sacar del equipaje,
y te veré ir, desde el porche, sentado en el banco
Del libro en ciernes "Caminos Interiores"