sueño desquiciado:
yo en la cima, y hacia arriba las lenguas de fuego
envuelto yo en ardientes raíces de ortigas
atado para siempre al suelo
tocando el seno de Dios con los dedos
y mis gritos son honestos
fuera y dentro del sueño
la divinidad alcalina
que me baña es fuera
sudor de agonía, de una noche macabra
pues sobre mi cama no hay dios,
no hay nada
y en la mañana las ortigas son
cobijas calientes y sábanas.
yo en la cima, y hacia arriba las lenguas de fuego
envuelto yo en ardientes raíces de ortigas
atado para siempre al suelo
tocando el seno de Dios con los dedos
y mis gritos son honestos
fuera y dentro del sueño
la divinidad alcalina
que me baña es fuera
sudor de agonía, de una noche macabra
pues sobre mi cama no hay dios,
no hay nada
y en la mañana las ortigas son
cobijas calientes y sábanas.