faraón
Poeta recién llegado
No hay inspiración.
Sólo pedazos de palabras y figuras
bailando dentro de mis siete cerebros
al ritmo nada monótono de mi corazón.
Sólo memorias desnudas y
agitadas alterando el orden
preestablecido de mis horas.
Sólo tránsito permanente
de tu nombre por mi mente,
como un sonámbulo
que olvidó el camino
de vuelta a la cama.
No hay inspiración.
Sólo tu rostro tatuado sobre mis ojos.
Sólo tu lengua abrazando la mía.
Sólo tu cuerpo atravesado entre mis noches.
Sólo pedazos de palabras y figuras
bailando dentro de mis siete cerebros
al ritmo nada monótono de mi corazón.
Sólo memorias desnudas y
agitadas alterando el orden
preestablecido de mis horas.
Sólo tránsito permanente
de tu nombre por mi mente,
como un sonámbulo
que olvidó el camino
de vuelta a la cama.
No hay inspiración.
Sólo tu rostro tatuado sobre mis ojos.
Sólo tu lengua abrazando la mía.
Sólo tu cuerpo atravesado entre mis noches.