GABRIEL GUILLERMO
Poeta recién llegado
Antes tenía rulos.
Ahora tengo canas.
Las canas no envejecen:
me envejecen a mí
y me vuelven más difícil
de ignorar.
No tengo arrugas.
Tengo historia en la piel.
Las canas y las arrugas
no envejecen
son testigos
de nuestro paso
y de algún pecado
bien guardado.
Antes tenía la heladera vacía.
Ahora el vaso medio lleno
de hielo derretido
y la heladera me mira
como si yo tuviera
fecha de vencimiento.
Aunque todavía
puedo dar calor.
Antes tenía ganas.
Ahora espero
que me pasen.
Si no pasan,
se organizan y
hacen lo que quieren
pero me informan
el resultado final.
Antes todo cerraba.
Ahora todo abre.
Antes tenía un tupper completo.
Hoy tengo una tapa que no encaja
que la guardo igual.
Nada coincide por
costumbre acumulada.
Hay cosas
que conviene
dejar abiertas.
Las canas avanzan,
las ganas conspiran,
y yo sigo acá,
en esta comedia lenta,
medio desordenada,
que a veces parece deseo,
actuando sin ensayo,
improvisando
felicidad.
G.G.G.
ABR/2026
Ahora tengo canas.
Las canas no envejecen:
me envejecen a mí
y me vuelven más difícil
de ignorar.
No tengo arrugas.
Tengo historia en la piel.
Las canas y las arrugas
no envejecen
son testigos
de nuestro paso
y de algún pecado
bien guardado.
Antes tenía la heladera vacía.
Ahora el vaso medio lleno
de hielo derretido
y la heladera me mira
como si yo tuviera
fecha de vencimiento.
Aunque todavía
puedo dar calor.
Antes tenía ganas.
Ahora espero
que me pasen.
Si no pasan,
se organizan y
hacen lo que quieren
pero me informan
el resultado final.
Antes todo cerraba.
Ahora todo abre.
Antes tenía un tupper completo.
Hoy tengo una tapa que no encaja
que la guardo igual.
Nada coincide por
costumbre acumulada.
Hay cosas
que conviene
dejar abiertas.
Las canas avanzan,
las ganas conspiran,
y yo sigo acá,
en esta comedia lenta,
medio desordenada,
que a veces parece deseo,
actuando sin ensayo,
improvisando
felicidad.
G.G.G.
ABR/2026