osorogiv
Poeta recién llegado
Hoy muero en vida,
hoy me hierve en veneno la sangre con las llamas de tus heridas,
mi piel respira toxinas y emana mentiras.
No solo muero por el dolor de perderte
la carroña en que se vuelve -o volvió- mi cuerpo no tiene perdón,
las lagrimas dicen hipocresìa ante los ojos de tu verdad,
pero mi vida suspira un lamento en la esperanza de tu penitencia.
¿Qué se puede esperar de la escoria de la huminidad?
¿Qué buen pensamiento tiene la voluntad de amar con traiciòn?
¿Què dignidad existe en la decadencia de mis actos?
mientras grito un perdon al eco de mi corazon.
Un corazón negro, sin lugar,
perdido en la llanura de tu ausencia,
perdido en la basura de mi vida,
y perdido en el purgatorio de mi incopetencia.
Pido succionar el acido que se encuentra en mi,
quiero una cura al respeto que enfermó con gangrena.
Ahuyentado como plaga, siento la salida
Y aún así, aún así, tengo el descaro y la desvergûenza
de pedirte una vez más en mi vida.
A. A.
hoy me hierve en veneno la sangre con las llamas de tus heridas,
mi piel respira toxinas y emana mentiras.
No solo muero por el dolor de perderte
la carroña en que se vuelve -o volvió- mi cuerpo no tiene perdón,
las lagrimas dicen hipocresìa ante los ojos de tu verdad,
pero mi vida suspira un lamento en la esperanza de tu penitencia.
¿Qué se puede esperar de la escoria de la huminidad?
¿Qué buen pensamiento tiene la voluntad de amar con traiciòn?
¿Què dignidad existe en la decadencia de mis actos?
mientras grito un perdon al eco de mi corazon.
Un corazón negro, sin lugar,
perdido en la llanura de tu ausencia,
perdido en la basura de mi vida,
y perdido en el purgatorio de mi incopetencia.
Pido succionar el acido que se encuentra en mi,
quiero una cura al respeto que enfermó con gangrena.
Ahuyentado como plaga, siento la salida
Y aún así, aún así, tengo el descaro y la desvergûenza
de pedirte una vez más en mi vida.
A. A.