Valeria María
Poeta recién llegado
Cuando las tinieblas alcancen mi atrio
y el ansia supere al miedo,
posa tu gélida boca en mis labios;
llévame a tu lúgubre aposento,
invade, explora con tus dedos sabios
la superficie ondulada de mi cuerpo.
Mientras, los ruines, los deslenguados,
dirán que nos debatimos como posesos,
que vagamos por el delirio torturados,
saboreando el mantra del Universo
con la piel abrasada como sudario
y las llamas en derredor nuestro.
Juntos burlaremos la furia del Cancerbero,
formaremos parte de la troupe de esclavos,
pecadores, mentirosos y efebos
que Dante situó en su escenario:
un submundo que dista kilómetros del cielo
donde el instinto es el único amo.
Valeria María
-mdac-
y el ansia supere al miedo,
posa tu gélida boca en mis labios;
llévame a tu lúgubre aposento,
invade, explora con tus dedos sabios
la superficie ondulada de mi cuerpo.
Mientras, los ruines, los deslenguados,
dirán que nos debatimos como posesos,
que vagamos por el delirio torturados,
saboreando el mantra del Universo
con la piel abrasada como sudario
y las llamas en derredor nuestro.
Juntos burlaremos la furia del Cancerbero,
formaremos parte de la troupe de esclavos,
pecadores, mentirosos y efebos
que Dante situó en su escenario:
un submundo que dista kilómetros del cielo
donde el instinto es el único amo.
Valeria María
-mdac-