Julienn Obyder
Poeta recién llegado
Clavaste mi cuerpo a la tierra.
El silencio fue mi santuario
cuando no deseaba escuchar ninguna voz.
Has sido un sueño inalcanzable,
un velo negro te cubre y te aparta de mí.
Te dejo atrás para caer por el agujero del conejo.
Inalcanzable, como el final del abismo.
Pero a pesar de que no lógro ver nada en el;
muy lejos tí encuentro la muerte serena.
He llegado tarde a la hora del té, pero
alcancé a danzar junto a la Reina Roja;
obsecionada con manchar las rosas blancas de sangre.
Pero tu eres un sueño inalcanzable,
un velo negro te cubre y te aparta de mí.
Te dejo atrás para caer por el agujero del conejo.
Inalcanzable, como el firmamento de mis manos.
Pero a pesar de que no lógro ver nada en el;
muy lejos de ti encuentro la muerte serena.
Inalcanzable, como el final del abismo.
Pero a pesar de que no he dejado de flotar en el
muy lejos de ti el silencio sigue siendo mi santuario.
JULIENN OBYDER BELILLESPHERE