Juan Francisco Duarte
Poeta recién llegado
Se desgastaron mis pupilas,
al llanto unisono de mi absurdo lamento,
es que me rematan los recuerdos,
no hay un solo día que deje de pensarte,
una sola noche de amarte,
aquí no existe nada mas,
Se que tal vez no era el mejor
el mejor físico,
la mejor opción,
no tenia el carro del año,
ni una casa en algún lago,
pero tenía este efímero corazón,
que muere lentamente por el destino,
y su decisión,
No es tu culpa,
de seguro es alguna maldición,
eran muchas sonrisas,
en tantas fotografías,
por las cual algún ser
con envidia nos castigo,
y de mi lado para siempre te apartó,
El océano no cambiara de color,
tampoco la tierra dejara de girar,
eso es poesía,
son solo letras al final
¡Entiéndelo!
El tiempo jamas se detendrá,
como pedirle al reloj que marche para atrás,
no podemos regresar,
ya no la busques en la oscuridad,
los recuerdos son solo eso,
momentos escritos para bien o para mal,
los errores pesan mas que la realidad,
y así que será otra mañana,
despertaras,
te levantaras y aunque la amargura te acompañe,
esa será tu realidad,
una agenda laborar,
el típico cigarrillo para almorzar,
será los mil poemas para variar,
cada noche,
pensando en ella,
la misma historia la misma novela,
de ti depende,
ella no volverá,
bonito consejo,
me lo dijo el idiota del espejo,
Te idealice inalcanzable,
era tal que ninguna mujer era digna,
ni de locura,
plasmar igual su figura en mis pupilas,
como la tuya desnuda en mi corazón,
arden mis manos en fuego al escribirte,
me consumo en humo al desearte,
no fue casualidad,
te volví a alcanzar, tenerme en ti,
como un sueño rezagado en el tiempo,
que el maldito destino en su testamento
me dejo tu vació otra vez,
el cáncer inmortal de volverte a perder,
Musa me preñaste,
con tanto amor y momentos
al final me termine casando con la soledad
de tu ausencia,
y di a luz a todos estos recuerdos...
FRANCISCO DUARTE
Todos los derechos reservados.
al llanto unisono de mi absurdo lamento,
es que me rematan los recuerdos,
no hay un solo día que deje de pensarte,
una sola noche de amarte,
aquí no existe nada mas,
Se que tal vez no era el mejor
el mejor físico,
la mejor opción,
no tenia el carro del año,
ni una casa en algún lago,
pero tenía este efímero corazón,
que muere lentamente por el destino,
y su decisión,
No es tu culpa,
de seguro es alguna maldición,
eran muchas sonrisas,
en tantas fotografías,
por las cual algún ser
con envidia nos castigo,
y de mi lado para siempre te apartó,
El océano no cambiara de color,
tampoco la tierra dejara de girar,
eso es poesía,
son solo letras al final
¡Entiéndelo!
El tiempo jamas se detendrá,
como pedirle al reloj que marche para atrás,
no podemos regresar,
ya no la busques en la oscuridad,
los recuerdos son solo eso,
momentos escritos para bien o para mal,
los errores pesan mas que la realidad,
y así que será otra mañana,
despertaras,
te levantaras y aunque la amargura te acompañe,
esa será tu realidad,
una agenda laborar,
el típico cigarrillo para almorzar,
será los mil poemas para variar,
cada noche,
pensando en ella,
la misma historia la misma novela,
de ti depende,
ella no volverá,
bonito consejo,
me lo dijo el idiota del espejo,
Te idealice inalcanzable,
era tal que ninguna mujer era digna,
ni de locura,
plasmar igual su figura en mis pupilas,
como la tuya desnuda en mi corazón,
arden mis manos en fuego al escribirte,
me consumo en humo al desearte,
no fue casualidad,
te volví a alcanzar, tenerme en ti,
como un sueño rezagado en el tiempo,
que el maldito destino en su testamento
me dejo tu vació otra vez,
el cáncer inmortal de volverte a perder,
Musa me preñaste,
con tanto amor y momentos
al final me termine casando con la soledad
de tu ausencia,
y di a luz a todos estos recuerdos...
FRANCISCO DUARTE
Todos los derechos reservados.