Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Incendias todas las horas,
leña de mi pensamiento.
Bulles en mí,
espesas mi sangre con tu aire oscuro,
siento como si fueras a brotar
de alguna parte mía que no tengo.
Quisiera, entonces, rasgarme las palmas
para que brotes,
mirarte con mis manos,
gacela del color de mis caricias.
Pero no pasa nada.
Algo emerge de la herida de mi boca,
apenas tu nombre mínimo
que suena a un trote de agua.
Anuncio que te amo
y el ventanal no se inmuta.
El amor es un ruido de motor
frente a la luz roja
y me sobrecoge el silencio
del bulevar ante la huida.
No lees la tinta de mi voz
porque no puedo escribir tus oídos
sobre la gruesa pared
que te declara invidente
cuando más necesito ser visto.
leña de mi pensamiento.
Bulles en mí,
espesas mi sangre con tu aire oscuro,
siento como si fueras a brotar
de alguna parte mía que no tengo.
Quisiera, entonces, rasgarme las palmas
para que brotes,
mirarte con mis manos,
gacela del color de mis caricias.
Pero no pasa nada.
Algo emerge de la herida de mi boca,
apenas tu nombre mínimo
que suena a un trote de agua.
Anuncio que te amo
y el ventanal no se inmuta.
El amor es un ruido de motor
frente a la luz roja
y me sobrecoge el silencio
del bulevar ante la huida.
No lees la tinta de mi voz
porque no puedo escribir tus oídos
sobre la gruesa pared
que te declara invidente
cuando más necesito ser visto.
24 de julio de 2018
Última edición: