Valen_Tina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Anochecer tranquilo, ya dormían.
El sueño de los justos corto, roto.
Sirenas de emergencias y alboroto.
Huyendo los vecinos ya salían.
Condenada, fatal suerte tenían.
El fuego se extendió veloz, ignoto.
Lo arrasó todo como terremoto.
El humo en las gargantas retenían.
Amanecer con viento y explicando
discursos narrativos y veraces.
Visitando oficinas, denunciando.
Mermadas energías, incapaces
de dar con los culpables, confirmando
La culpa de unos vándalos secuaces.
El sueño de los justos corto, roto.
Sirenas de emergencias y alboroto.
Huyendo los vecinos ya salían.
Condenada, fatal suerte tenían.
El fuego se extendió veloz, ignoto.
Lo arrasó todo como terremoto.
El humo en las gargantas retenían.
Amanecer con viento y explicando
discursos narrativos y veraces.
Visitando oficinas, denunciando.
Mermadas energías, incapaces
de dar con los culpables, confirmando
La culpa de unos vándalos secuaces.
Última edición: