Martin Urkietzja
Poeta recién llegado
Inconexo
Oigo el susurro del viento
justo en el momento, en el
que
la dulzura se marchó. Fuuufh
Desapareció. Como
es la costumbre: mirar al infinito
y nada, no decir nada .Solo contemplarlo.
Y expulsar profundo el aire caliente que sale entre dientes.
Incipiente, el momento en el que
me muero por dar salida al verso siguiente. Presente, insuficiente.
Viajare al futuro, como un sonido consecuente
con su propio eco. Nunca dije nada nuevo
mantengo los dedos amarillento porque fumo incesante la palabra humo
el hielo en un -vasO- de ron. !
Veo
arrecifes de coral
escribo,:
palabras son solo el
límite de lo definible: ardo sin combustible
siento, el taconeo
el ruido de tus deseos. Huyo. Susurros.
. No tengo, ni las de las memorias que se llevo el
brizno del resoplo, de siempre un jadeo. Se me pudre el dolor de no ver
ese resplandor en la tinta,: tus ojos negros,: en la vista
deseo, la brisa de la costa del azahar
azul eléctrico. Necesito un medico.
Urgente. Palpita
el sol poniente
en un lecho de hierba fresca. Escalinatas, fresa….
ya es la hora
se desboca
la percusión de unas baquetas
que son tus pestañas llenas de almíbar de no madrugar.
Las ventanas abiertas.
A tu dulce locura. Besos en la nuca….
y hasta la fecha…volver a verla
y ahora que
esta locura, que me corroe los sueños
me hace ver en cada párrafo
acertijos
en cada verso
laberintos
en cada coma, puntos suspensivos.
Arrecifes de coral… que ya no están.
Solo quedan dos litros de ron
amor, eres tú la brújula de esta conspiración
yo viajo con pasaporte renovado
y donde quiera que vaya allí estás tú esperando
eres el sendero que olfateo,
el Imán,
-de quien escucho la oración-
La conclusión de todo razonamiento.
Oigo el susurro del viento
justo en el momento, en el
que
la dulzura se marchó. Fuuufh
Desapareció. Como
es la costumbre: mirar al infinito
y nada, no decir nada .Solo contemplarlo.
Y expulsar profundo el aire caliente que sale entre dientes.
Incipiente, el momento en el que
me muero por dar salida al verso siguiente. Presente, insuficiente.
Viajare al futuro, como un sonido consecuente
con su propio eco. Nunca dije nada nuevo
mantengo los dedos amarillento porque fumo incesante la palabra humo
el hielo en un -vasO- de ron. !
Veo
arrecifes de coral
escribo,:
palabras son solo el
límite de lo definible: ardo sin combustible
siento, el taconeo
el ruido de tus deseos. Huyo. Susurros.
. No tengo, ni las de las memorias que se llevo el
brizno del resoplo, de siempre un jadeo. Se me pudre el dolor de no ver
ese resplandor en la tinta,: tus ojos negros,: en la vista
deseo, la brisa de la costa del azahar
azul eléctrico. Necesito un medico.
Urgente. Palpita
el sol poniente
en un lecho de hierba fresca. Escalinatas, fresa….
ya es la hora
se desboca
la percusión de unas baquetas
que son tus pestañas llenas de almíbar de no madrugar.
Las ventanas abiertas.
A tu dulce locura. Besos en la nuca….
y hasta la fecha…volver a verla
y ahora que
esta locura, que me corroe los sueños
me hace ver en cada párrafo
acertijos
en cada verso
laberintos
en cada coma, puntos suspensivos.
Arrecifes de coral… que ya no están.
Solo quedan dos litros de ron
amor, eres tú la brújula de esta conspiración
yo viajo con pasaporte renovado
y donde quiera que vaya allí estás tú esperando
eres el sendero que olfateo,
el Imán,
-de quien escucho la oración-
La conclusión de todo razonamiento.