tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
El grito penetra y desenfrena de manera hostil bajo la hendija de una palabra nefasta, que todo lo resuelve a través su ética omnímoda. Sin embargo muere en nitidez desbordada por la mueca de un destino precario, jugando con mis nadas y aislándose en las sombras.
Aunque llueva viajaré entre las gentes, sin cara, sin palabra, haré que la distancia sea infinita y me acordaré de algunas pequeñas cosas.
Seguramente en el transcurso de los próximos tramos de mi vida insoluta, crearé ese espacio enfermizo para mis teorías sarcásticas y expeditivas.
La mirada oculta en la arena, segregará una calma extrema, que no simpatizará jamás con las momias de éste dolor punzante, que va ganando materia, ligazón e incordios tras el paladear de este insomnio perverso.
Aunque llueva viajaré entre las gentes, sin cara, sin palabra, haré que la distancia sea infinita y me acordaré de algunas pequeñas cosas.
Seguramente en el transcurso de los próximos tramos de mi vida insoluta, crearé ese espacio enfermizo para mis teorías sarcásticas y expeditivas.
La mirada oculta en la arena, segregará una calma extrema, que no simpatizará jamás con las momias de éste dolor punzante, que va ganando materia, ligazón e incordios tras el paladear de este insomnio perverso.