anaximandro
Poeta recién llegado
El mañana es un tiempo sin pretérito
en el que el ave de la inconstancia
empolla los huevos de la trivialidad.
En el mañana el alma se queda hilando la nostalgia
con los fantasmas de oscuras necedades
que al amor hirieron e inmolaron.
Nunca el perdón ha mostrado el rostro de la resurrección.
Nunca las torceduras del alma fueron sitio para nidos de eternidad.
Nunca se encuentran la paz, el amor, el tiempo perdido.
El adiós no espera.
en el que el ave de la inconstancia
empolla los huevos de la trivialidad.
En el mañana el alma se queda hilando la nostalgia
con los fantasmas de oscuras necedades
que al amor hirieron e inmolaron.
Nunca el perdón ha mostrado el rostro de la resurrección.
Nunca las torceduras del alma fueron sitio para nidos de eternidad.
Nunca se encuentran la paz, el amor, el tiempo perdido.
El adiós no espera.
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