Recuerdo que me acogí a tus brazos
para escapar de aquel agujero
al que caí cuando fracasé
en el amor y sus juegos.
Eramos amigos, un tanto especiales,
no queríamos caer en los sentimientos
pero dejabamos que el tiempo hablase
y dibujase nuestro sendero.
Poco a poco, el cariño se hizo intenso,
y se convirtió en algo más,
caimos en nuestro miedo,
pero no queríamos marchar.
Pequeñas diferencias
alzaron su bandera,
y declararon la guerra,
a nuestros antagonismos y su sistema.
Yo me sentía acogido
entre tus brazos y su morada,
pero fui condenado al exilio,
para olvidar tu mirada.
Pobre iluso yo,
que creí poder hacerlo
y olvidaba que me la recuerda
cada página de mis cuatro cuadernos.
Ahora todo es más frío,
pero al frío me acojo,
me quedo aquí por un tiempo
pero recuerda el brillo de mis ojos.
para escapar de aquel agujero
al que caí cuando fracasé
en el amor y sus juegos.
Eramos amigos, un tanto especiales,
no queríamos caer en los sentimientos
pero dejabamos que el tiempo hablase
y dibujase nuestro sendero.
Poco a poco, el cariño se hizo intenso,
y se convirtió en algo más,
caimos en nuestro miedo,
pero no queríamos marchar.
Pequeñas diferencias
alzaron su bandera,
y declararon la guerra,
a nuestros antagonismos y su sistema.
Yo me sentía acogido
entre tus brazos y su morada,
pero fui condenado al exilio,
para olvidar tu mirada.
Pobre iluso yo,
que creí poder hacerlo
y olvidaba que me la recuerda
cada página de mis cuatro cuadernos.
Ahora todo es más frío,
pero al frío me acojo,
me quedo aquí por un tiempo
pero recuerda el brillo de mis ojos.
Última edición: