Jose Dominguez
Poeta asiduo al portal
Eres como el recio farellón
de mis sueños, la rompiente.
Atomizados ellos
precipitan en tu piel
como tantas otras gotas de rocío.
Tantas veces
mi caudal se estrella a ti
incesante
como el mar al roquerío.
Tantas veces absorbes
ígnea hembra en tu semblante
inmóvil
mi estéril marejada.
Con el viento sur de mi esperanza
me repliego
a veces inerte
de tal indiferencia, exhausto.
Vadeo humilde tu talud
incesante, salino, ondeante
intentando socavar, ígnea hembra
de mis sueños, la rompiente.
Atomizados ellos
precipitan en tu piel
como tantas otras gotas de rocío.
Tantas veces
mi caudal se estrella a ti
incesante
como el mar al roquerío.
Tantas veces absorbes
ígnea hembra en tu semblante
inmóvil
mi estéril marejada.
Con el viento sur de mi esperanza
me repliego
a veces inerte
de tal indiferencia, exhausto.
Vadeo humilde tu talud
incesante, salino, ondeante
intentando socavar, ígnea hembra
lo inmóvil que propone tu semblante.
JDz.
JDz.