Bender Carvajal
Poeta recién llegado
A veces quiero llamarte,
pero recuerdo que soy un cobarde
derramado sobre este cuerpo
que tiene la voluntad erosionada,
y me despido de mí
calcinado como un vegetal bajo cero,
detonando distancias,
parapléjico de cuadras
donde subasto la merienda
de tu sencilla voz
que ya no recuerdo
a qué cierto dolor se te parece
cuando no te callas.
Por eso tengo casa de techos
acurrucado contra los árboles
y sueño despierto
para confundir el hambre
con que me ataca
tu silencio
al otro lado
de mi teléfono imaginario.
Pero si vas a venir
trae por favor
tus pardos anaqueles
y escotilla las horas
como una fosa,
no tengo ganas
de que me veas
retrasado por tus ojos
o con falta de tiempo
por esas águilas
que me saquean
o vuelve
cuando esta dignidad
inadecuada
inhabilite el estribor
de cada verso
que tardé
en llamarte,
no me gusta imaginar
que te quedas
por esa virtud
que tengo
de ponerle pétalos
a tu tímida rosa.
Déjame eso sí
el triste aroma
con que deambulo
mientras me añoras,
tengo la taza vacía
y ya no diferencio
entre monedas y cariño.
pero recuerdo que soy un cobarde
derramado sobre este cuerpo
que tiene la voluntad erosionada,
y me despido de mí
calcinado como un vegetal bajo cero,
detonando distancias,
parapléjico de cuadras
donde subasto la merienda
de tu sencilla voz
que ya no recuerdo
a qué cierto dolor se te parece
cuando no te callas.
Por eso tengo casa de techos
acurrucado contra los árboles
y sueño despierto
para confundir el hambre
con que me ataca
tu silencio
al otro lado
de mi teléfono imaginario.
Pero si vas a venir
trae por favor
tus pardos anaqueles
y escotilla las horas
como una fosa,
no tengo ganas
de que me veas
retrasado por tus ojos
o con falta de tiempo
por esas águilas
que me saquean
o vuelve
cuando esta dignidad
inadecuada
inhabilite el estribor
de cada verso
que tardé
en llamarte,
no me gusta imaginar
que te quedas
por esa virtud
que tengo
de ponerle pétalos
a tu tímida rosa.
Déjame eso sí
el triste aroma
con que deambulo
mientras me añoras,
tengo la taza vacía
y ya no diferencio
entre monedas y cariño.