Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Indignación
Dios nació;
apriétense los cinturones,
no sea se bajen los pantalones;
que ya llegó.
Nació hace Eones,
cuando en los fogones
la mente divagó;
y demente, en menta
que la muerdes,
convertida en una fresa
sucumbimos al pregón.
Tiene Usted la culpa señora,
de que su hija pase la navidad sola
Pobrecica. ¿Qué no tiene agüelica?
Lo que Usted dice no me mola;
socerdote don juzgón.
Qué culpa tiene la angelica
de que Usted sea maricón,
y ese dios que lo salpica,
le haya dado la vidica
por la que habla tan cabrón.
Dios nació;
apriétense los cinturones,
no sea se bajen los pantalones;
que ya llegó.
Nació hace Eones,
cuando en los fogones
la mente divagó;
y demente, en menta
que la muerdes,
convertida en una fresa
sucumbimos al pregón.
Tiene Usted la culpa señora,
de que su hija pase la navidad sola
Pobrecica. ¿Qué no tiene agüelica?
Lo que Usted dice no me mola;
socerdote don juzgón.
Qué culpa tiene la angelica
de que Usted sea maricón,
y ese dios que lo salpica,
le haya dado la vidica
por la que habla tan cabrón.