hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como el carbón encendido,
que oculto en grises cenizas
aún conserva su ardor...
Así es mi alma, muchacha:
!Indomable¡
Bajo un manto de tristezas
sigue creyendo en el amor.
De mis olas, eres la espuma,
de mis montañas, la cima...
Más también eres, amada,
de mis rosas, las espinas.
Eres mi campo de lino,
ése que, azul sobre azul,
divisé extasiado un día
allá, en mis cielos del Sur.
Pero también eres la llaga
que nunca habrá de sanar...
¿Si de mi firmamento eres la estrella,
porqué niegas tu brillar?
No reniego de mi sino.
Si ya no he de tenerte,
agradezco a mi destino
que me hizo conocerte.
Última edición: