Zapala
Poeta fiel al portal
Hay personas que hablan por hablar y por costumbre...
Hay personas que critican como si supieran o fueran los dueños de la verdad, de una verdad incrédula que se forjan en el cinismo popular.
Por un comentario llamado chusmerio o puterio, es la idiosincrasia de mentes cortas que pierden el tiempo en palabras baratas.
Porque no reflexionan y en ves de vocerar cultura y difamar o destruir, empiezan a construir en sus mentes un "CACHO DE CULTURA", como sembrarva el querido Clemnte...
Vivimos en un estado de derecho, sin igualdad para algunos y para otros con todos los aplicativos de las leyes.
Crear la desigualdad tiene precariedad de voluntades caprichosas que no relativizan sus propias actitudes y vociferan mentiras o dichos de otros que terminan siendo costumbre de las personas precarias incultas.
La madurez del hombre y la mujer empieza en la educación en la cual se forjaron, y talvez nunca pudieron tener la voluntad de aplicarla en algún momento.
Por consecuencia, así estamos, con voluntades que no miden un poco sus actos y terminan haciendo su educación una costumbre de malas actitudes.
Hay personas que critican como si supieran o fueran los dueños de la verdad, de una verdad incrédula que se forjan en el cinismo popular.
Por un comentario llamado chusmerio o puterio, es la idiosincrasia de mentes cortas que pierden el tiempo en palabras baratas.
Porque no reflexionan y en ves de vocerar cultura y difamar o destruir, empiezan a construir en sus mentes un "CACHO DE CULTURA", como sembrarva el querido Clemnte...
Vivimos en un estado de derecho, sin igualdad para algunos y para otros con todos los aplicativos de las leyes.
Crear la desigualdad tiene precariedad de voluntades caprichosas que no relativizan sus propias actitudes y vociferan mentiras o dichos de otros que terminan siendo costumbre de las personas precarias incultas.
La madurez del hombre y la mujer empieza en la educación en la cual se forjaron, y talvez nunca pudieron tener la voluntad de aplicarla en algún momento.
Por consecuencia, así estamos, con voluntades que no miden un poco sus actos y terminan haciendo su educación una costumbre de malas actitudes.