Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
En este poema cierro la boca
y abro los ojos.
El humo está lleno de canarios
hasta que se disipa la última pluma.
Queda el amarillo, el canto
y una ausencia de pájaro,
que es su persistente aleteo.
Estoy en medio de lo inefable
que quiere nombrarse.
En este poema cierro los ojos
y abro el puño.
La mariposa escapa –o la polilla—
y es el viento roto
por donde se filtra el resplandor:
entran las palabras
a inundarlo todo.
Pocas, pobres y enfermas,
se desnudan, se anudan,
se dan a luz a sí mismas
y me dan la libertad que no poseo.
Mis zapatos,
eternos navegantes sin mis pies,
están clavados a mí.
Soplo sobre mi mano, la palma signada,
porque me dicen que soy polvo
de los astros
y sueño el catasterismo
del hombre encorvado sobre la liebre,
pero no me voy con el aire
que me lastra, no brillo,
sigo estando en la huella de mi mano,
y la pongo el muro
y el muro late, soy yo. Lo llaman arte
y no quiero llamarlo destino.
En este poema estoy encerrado
para salir al mundo,
el mundo bello y terrible,
el único minarete
donde veo ojos inalcanzables
y estrellas en la punta del dedo
que señala y es la señal.
y abro los ojos.
El humo está lleno de canarios
hasta que se disipa la última pluma.
Queda el amarillo, el canto
y una ausencia de pájaro,
que es su persistente aleteo.
Estoy en medio de lo inefable
que quiere nombrarse.
En este poema cierro los ojos
y abro el puño.
La mariposa escapa –o la polilla—
y es el viento roto
por donde se filtra el resplandor:
entran las palabras
a inundarlo todo.
Pocas, pobres y enfermas,
se desnudan, se anudan,
se dan a luz a sí mismas
y me dan la libertad que no poseo.
Mis zapatos,
eternos navegantes sin mis pies,
están clavados a mí.
Soplo sobre mi mano, la palma signada,
porque me dicen que soy polvo
de los astros
y sueño el catasterismo
del hombre encorvado sobre la liebre,
pero no me voy con el aire
que me lastra, no brillo,
sigo estando en la huella de mi mano,
y la pongo el muro
y el muro late, soy yo. Lo llaman arte
y no quiero llamarlo destino.
En este poema estoy encerrado
para salir al mundo,
el mundo bello y terrible,
el único minarete
donde veo ojos inalcanzables
y estrellas en la punta del dedo
que señala y es la señal.
30 de enero de 2026
Última edición: